Perderte fue la experiencia más dolorosa para mí.

 Surgen muchas preguntas. Preguntas que en medio de tanto dolor no tienen las respuestas suficientes para mitigar un poco todo lo que el corazón siente por tu ausencia; porque no sólo he tenido que lidiar con mi dolor, sino con toda la apatía de muchas de las personas que tenía a mi lado.

 Algunas por inocencia, otras por miedo, otras por cobardía, pero todas con una actitud que me lastimaba, cuando precisamente el dolor era con lo que más convivía en esos momentos. Quizás no había palabras o compañía suficiente para mitigar el dolor un poco, pero si deseaba esa sensación de que no estaba sola en un momento en que el mundo dejaba de tener sentido, y el vacío era tal que sentía que no valía la pena vivir.

 Para muchas personas era una actitud derrotista, pero para mí y para quien ha pasado por un evento como este no es más que la consecuencia de la peor experiencia de vida.  Es tanta mi desesperanza y mi desconsuelo que me alejé de mi familia, de mis amigos y de todo lo que era mi vida cotidiana. Era un comenzar de nuevo, pero con el corazón totalmente roto y sin ningún deseo de vida.

 Esta apatía por la vida y por las relaciones sociales han hecho que me vaya hundiendo tan lentamente que agonizo un poco todos los días, pero siempre con la obligación de levantarme al día siguiente. Han pasado los días y los meses y, lejos de resignarme, la ausencia y el dolor se hacen más fuertes.

 Puedo escuchar muchas cosas, algunas bien intencionadas y otras dichas solamente para no pasar el momento, frases tan frías y tan secas para tanto dolor y; en medio de todo eso tengo que convivir con una imagen de un Dios que más que consolarme me hace dudar, no de que exista sino de que estuvo conmigo y sobre todo contigo cuando más lo necesitamos.

 Hay muchas razones para perder a un hijo, los accidentes de todo tipo, las enfermedades; pero haberte perdido de esta forma y cuando estabas en la plenitud; haberte perdido cuando tu sonrisa me decía lo feliz que era la vida para tí; haberte perdido cuando hablabas de sueños, de ilusiones de futuro, haberte perdido cuando la noche se te hacía corta para volver a ver el sol, haberte perdido cuando eras lo único que tenía en la vida, haberte perdido cuando todo sucedía en torno a tí, a tu felicidad, a tus necesidades, haberte perdido cuando comenzabas realmente a vivir y a ser independiente.

 No sé que tenga la vida para mi futuro, un futuro que de ninguna manera deseo. Lo que si sé es que desde niña hacia planes positivos sobre ti. Lo que sé es que ya nada será igual. Lo que sé es que mi vida sin ti no tiene sentido. Lo que sé es que todo acabó ese día y sólo vivo por inercia. Lo que sé es que no puedo, ni quiero vivir sin ti. Lo que sé es que tengo que esperar mi momento para no perder la única posibilidad que tengo de volverte a ver.

 Lo qué sé es que el día de mi muerte va a ser ese nuevo despertar, ese nuevo comienzo en el que estaremos juntos de nuevo, lo que sé es que me va a recibir esa hermosa sonrisa, lo que sé es que tengo un único deseo a partir de nuestra separación, “VOLVER A ESTAR CONTIGO”

 

 ANGELICA PINEDO SOLANO

3 comments on “¿Cómo sobrevivir?

  1. Un texto muy real y emotivo. Dice lo que yo siento todos los días. Qué mal que tengamos que pasar por esto, y qué bien que habemos personas que nos entendemos.

  2. El corazón de una madre que pierde a su unico hijo ó quien pierde a uno de sus hijos queda roto ,vacio algo le falta la vida se trata de afrontarla y sobrellevar el dolor de perder a ese hijo .Es tan dificil de ir a un cementerio a a limpiar su boveda a mi hijo cuando solo tenia 14 años y su muerte fue repentina mientras dormía se paralizo su corazón sin ninguna posiobilidad d ayudarlo .esto es la prueba mas dificil que he pasado y antes de que esto sucediera estaba enamorada de la vida y sentía que mi hijo era todo y de repente se fue todas mis iluisiones ,mis metas y trato y me esfuerzo en soportar con dignidad ,por amor a mi hijo pero que es la vida sin el ….es duro es nada cuando tenía que verlo crecer ,verlo tan feliz .hoy tengo los brazos vacios solo espero un consuelo ,no de mi familia ,no de mis amigos todos huyen de mi si que tuviera una peste …solo dios que trata de buscarme porque el fue el primero de quien me alejé por sentir que me haya abandonado en mis penas más por permitir este dolor qyue llevo pero decidi hacer las pases para refugiarme en dios y aqui estoy andando con una herida en el alma pero con un parche tan grande para que no sigan huyendo de mi …

  3. Si es muy duro la pérdida de un ser tan amado como un hijo , no hay palabras para expresar el inmenso dolor y vacío que nos dejan , nuestra vida nunca será igual sin ellos , por siempre nos estará faltando una parte de nosotros , una vez leí un comentario de una madre pasando por el mismo proceso que decía que el nombre perfecto para nosotras era mutiladas , y es eso tal cual la palabra que describe perfecto nuestro estado después de perder un hijo
    Pero más allá de todo el dolor y el sufrimiento , perdura el amor eterno , por siempre seguiremos amándolos, nunca dejaremos de ser su madre y ellos nuestros hijos , y tener la convicción de que ellos están con nosotros , ellos permanecen vivos en nuestro corazón.

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