Lo que sucede en el club: “Mi hijo está muerto” debería conocerse por todos en el Universo. Esto no es club de lucha…. Esto es: No puedo creer lo que estoy viviendo. Este club es una pesadilla.

El club no debería ser un secreto. No debe ser silenciado. Esto se debe hablar, compartir, apoyar y dar a conocer a través del mundo. Estamos sufriendo. Necesitamos amor. Entendimiento. Apoyo sin prejuicios y sin condiciones. Tenemos que ser escuchados, no decirnos que hacer o que sentir. Necesitamos tiempo. Necesitamos pañuelos. No necesitamos comer, ni dormir, ni ‘superarlo’ o ‘seguir adelante’. No necesitamos saber que ellos están mejor, o que era lo mejor para ellos o que por lo menos ya no están sufriendo. Estamos sufriendo. Nos duele. Necesitamos andar nuestro propio camino, a nuestro propio ritmo, a nuestra manera. Nunca, nunca seremos los mismos. No somos malos, estupidos o padres negligentes. Somos padres que amaban a sus hijos y ahora ya no están. El tiempo puede sanar, pero no curar.

Unirse a un club por lo general es una experiencia positiva, un hecho voluntario y entusiasta…. No es así con nuestro club. Somos un grupo único. Somos el club al que nadie quiere pertenecer. Somos las personas con las que nunca quieres estar. Somos las personas, que no puedes entender porque te entristecemos. Porque no puedes tratar con nuestro dolor….. No tenemos otra opción. Somos padres que han tenido que enterrar a sus propios hijos. No esperábamos a unirnos a este club y estamos más allá de un boleto, no teníamos más remedio que convertirnos en parte del club.

Así que, ¿Como es el club? Es un infierno. No has conocido el dolor hasta que hayas tenido un hijo muerto. Hasta que no hayas visto su cuerpo sin vida en un pequeño ataúd. Hasta hayas asistido a su funeral y regresar a casa sin ellos. Nunca, nunca sabrás a menos que lo hayas experimentado. No pretendas decir que sabes como es. No vuelvas a decir que entiendes cómo se siente a menos que hayas perdido a tu propio hijo. E incluso entonces, tus experiencias y sentimientos pueden ser muy diferentes. Lo que te consoló, a mi no me brinda comodidad, de hecho, eso puede enojar a otra persona. Por favor, piensa antes de hablar.

Hay ciertos días desencadenantes “cuando menos lo esperas resurge la emoción. Esos son los días difíciles. Hoy he tenido un día de estos “desencadenantes” Apenas puedo estar de pie, pensar o moverme. Pero se me permite por esta vez. ~

Yaratzed Anguiano

Del blog “Renaceras a la vida”.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>