DIARIO DE NAVARRA: Cómo ayudar a alguien que ha perdido a un ser querido por suicidio: ¿Qué ayuda y qué no ayuda?

¿QUÉ  AYUDA?

Escuchar con el corazón. Es lo que más puede ayudar.

Estar dispuesto a sentarse en silencio junto a la persona cuando no tenga fuerzas o ganas de hablar.

Aceptar la intensidad de su dolor y todos los sentimientos que experimenta sin tratar de cambiarlos.

Tolerar y aceptar la interminable búsqueda del ‘porqué’. Tomar conciencia de que necesita buscar una explicación.

Comentarios como “deja ya de atormentarte”, “no conduce a nada que sigas preguntándote por qué” o “nunca vas a encontrar la respuesta” no suelen ayudar mucho.

Nombrar a su ser querido. A la mayoría de las personas en duelo les reconforta que los demás lo nombren, porque si nadie habla de su ser querido parece como si todo el mundo quisiera olvidar que esa persona existió. Muchas personas del entorno no suelen hacerlo porque piensan que les va a provocar más dolor. Si el superviviente no quiere hablar de su ser querido en ese momento, lo expresará.

Evitar preguntar detalles sobre las circunstancias de la muerte.

No juzgar ni dar opiniones sobre la posible causa del suicidio .Ayuda más decir “no sé qué decir” que evitar hablar de lo ocurrido.

Evitar que la propia impotencia impida acercarse al superviviente. Tomar la iniciativa, llamarle, no esperar a que pida ayuda.

Ofrecerse a echar una mano en las tareas cotidianas. Es importante que la ayuda se prolongue en el tiempo, a veces es más necesaria cuando ha transcurrido un tiempo y la mayoría ha ido desapareciendo. Tener presentes fechas especiales: aniversario, cumpleaños…

¿QUÉ NO AYUDA?

Presionar para que se deshaga de las cosas del fallecido o quite la habitación enseguida.

Decirle cómo debe sentirse.

Animar a la persona a “ser fuerte”. O decir: “Eres fuerte, lo vas a superar”. Estos comentarios le obligan a mantener las apariencias y ocultar sus verdaderos sentimientos.

Hacer comentarios como “fue su decisión”, “una persona tiene derecho a elegir si quiere vivir o quiere morir”. Las personas que se suicidan generalmente no ven otra salida a su sufrimiento, por lo que difícilmente el suicidio es una opción libre.

Decir “sé cómo te sientes”. A menos que se haya sufrido una pérdida por suicidio , nadie puede saber cómo se siente .Hacer comparaciones con las pérdidas de otras personas.

Tratar de encontrar algo positivo en la muerte de su ser querido: “Ahora estáis más unidos”.

Presionar para que haga cosas para las que aún no está preparada, para que se recupere lo antes posible. Frases como “tienes que seguir adelante” no ayudan. Decir “el tiempo lo cura todo”.

Tratar de mantener siempre ocupada o distraída a la persona en duelo. Hay momentos en los que viene bien distraerse, pero también se necesita un tiempo para estar solo y conectar con los sentimientos.

Cambiar de tema cuando nombra o habla de su ser querido.

* Consejos extraídos del libro «La pérdida inesperada», de Dulce Camacho.

Lugares y teléfonos para pedir ayuda ​ ​Si tienes ideas de suicidio , cuéntalo y pide ayuda. Puedes llamar al 024, al Teléfono de la Esperanza (948 24 30 40) o a Emergencias (112). Los expertos coinciden en que las personas con ideación no quieren morir, sino hacer desaparecer el sufrimiento.